
Dióxido de cloro en el tratamiento de agua
El dióxido de cloro es un gas extraordinariamente reactivo que debido a su inestabilidad no se almacena, sino que debe generarse en el lugar de uso en instalaciones especiales en función de las necesidades. En comparación con el cloro empleado esencialmente en la desinfección del agua, el dióxido de cloro presenta una serie de ventajas.
Ventajas del dióxido de cloro, especialmente en contraste con el cloro
- Potencia de desinfección independientemente del valor de pH.
- Elevada formación de depósitos gracias a la estabilidad a largo plazo de la red de conducto, lo que permite una protección microbiológica durante horas e incluso días.
- Descomposición de biopelículas en las tuberías y tanques, lo que da lugar a una protección fiable de todos los sistemas de agua contra la infección de legionela.
- Sin reacciones con amoniaco o amonio, lo que permite una potencia de desinfección completa del dióxido de cloro.
- Sin formación de clorofenoles y otros compuestos con olores intensos que pueden originarse con la coloración del agua.
- Sin formación de trihalogenometanos (THM) y hidrocarburos clorados,
sin aumento de los valores AOX.
Poder desinfectante del dióxido de cloro:
Aplicaciones de dióxido de cloro
En cada nuevo proyecto nuestros ingenieros aportan nuestra experiencia, que desde 1967 crece día a día,
en las siguientes aplicaciones:

